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Home CDHome Experiencias de educación intercultural Educación intercultural bilingüe. Debates, experiencias y recursos CD N° 9 - Colección educ.ar
 
   
Rescate de juegos aborígenes. Proyecto Fofo Cahuel  - Experiencias de educación intercultural | Centro
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Provincia Chubut
Departamento Cushamen
Localidad Cushamen
Institución Escuela Nº 69 “Miguel Ñancuche Nahuelquir”
(origen de la experiencia, que se aplicó en las
escuelas: Nº 38, 59, 67 y 60)
Autor/es Jorge Forti, Horacio Quinteros, Mauricio Bereau, Daniel Ardalla
Etnias/Grupo de origen descendientes directos de mapuches, tehuelches, criollos.
Cantidad de alumnos total escuelas participantes 460
Cantidad de alumnos aborígenes 430
Tipo de gestión p/e estatal provincial
Localización urbano/local rural
Lengua/variedad dialectal

castellano ruralizado y mapuzungun

Mapa de la argentina resaltando la ubicación de jujuy

Narración de la experiencia

Las escuelas que comenzaron con la gestación de este proyecto, que lleva ya seis años de trabajo, se ubican en la meseta chubutense, al noreste de la conocida como COLONIA CUSHAMEN, cedida al CACIQUE ÑANCUCHE NAHUELQUIR.

Tradicionalmente y en la actualidad los pobladores sobreviven de la ganadería caprina, en terrenos cada vez más erosionados, con un avance creciente de la desertificación, acrecentado aún mas por fenómenos de desertización, marcados por el sobrepastoreo; la falta de tecnología es lo que hace cada vez más difícil la realización de actividades productivas de subsistencia. Aunque en un esfuerzo conjunto la escuela, la comunidad y el INTA se encuentran abocados a proyectos tendientes, en un plazo prudencial, a revertir el fenómeno.

El proyecto que se inicia en el año 1997 surge como necesidad de dar respuestas a muchas de las conductas puestas de manifiesto por los niños. En principio el objetivo primordial fue rescatar, a partir de la recreación y ayudados por la memoria colectiva, las actividades lúdicas que realizaban los ancestros de los alumnos y de la comunidad toda, buscando fortalecer la autoestima de los más jóvenes a partir de la recreación y el juego.

 

Los objetivos que movilizaron la experiencia continúan intactos: la autoestima, la revalorización, el rescate, el espacio, el compromiso, la identidad, la diversidad; y son estas las premisas que los responsables intentamos transmitir desde el lugar, la situación y el momento en que nos encontramos.

El rescate de los juegos, en las diversas ediciones que se vienen realizando, ha sido el puntapié inicial que ha generado un sinnúmero de acciones que comienzan a poner en la mesa de discusión la presencia de la EIB en nuestro contexto. Las experiencias y los intentos en cada una de las instituciones son aislados, claro reflejo de la EIB en la Argentina. Se implementan talleres de enseñanza de la lengua, artesanías, pero con el tiempo, al no contar con asesoramiento, acompañamiento, sistematicidad, acaban por perderse.

En principio el proyecto nucleó a algunos de los docentes, un grupo de niños y pocas escuelas; con el paso del tiempo poco a poco fueron sumándose personas de la comunidad, colegas, instituciones, autoridades jurisdiccionales, en el ámbito local, intermedio y central. El propio sistema educativo comenzó a hacerse presente y a prestar atención a estos emergentes que comenzaban a instalarse, hasta llegar a ganar espacios que hasta ese momento era imposible imaginarse.

Lo que se expone en el punto anterior permite inferir lo productivo y significativo de lo que fue arrojando esta experiencia a lo largo de 6 años, y sobre todo el hecho de que se haya mantenido en el tiempo, a pesar del escaso acompañamiento en los primeros pasos.

En estos seis años, además de generar el objetivo principal, reunidos en las palabras de párrafos anteriores, significó desde el área de Educación Física la implementación de propuestas propias del contexto étnico y geográfico, impulsó una corriente de aprendizajes para todos los que nos involucramos en esta simple pero significativa gesta, a su vez profunda y con mucho respeto.

En lugar de dar prioridad a las actividades escolares y desde el diseño curricular del área de Educación Física a los deportes de otros orígenes étnicos (volley, básquetbol, handball) se nos abrió la puerta a otros escenarios primitivos de gran valoración cultural, ética y espiritual. Fuimos conociendo juegos, ritos, costumbres, mitos, y encontrándonos con una energía que rápidamente fue abriéndose y atrayendo a la comunidad, a las escuelas, a los niños, y que luego de cada encuentro crecía.

Es interesante a esta altura del relato hacer fuerte hincapié en la actividad que cumple el broche de oro de las ediciones, la cual tiene un fundamento fuertemente espiritual y ancestral. Los antiguos miembros de la comunidad tehuelche-mapuche acostumbraban realizar sus trajinares de la costa a la cordillera, hecho que fundamenta su característica de tribu nómade al transitar en ese camino por diversos asentamientos; deseaban a su paso buenaventura, buenas cosechas, paz...

Fue nuestro profundo deseo recrear esta acción y como este es un proyecto fuertemente educativo, decidimos realizar la "correcaminata", marcha aeróbica con modalidad de postas cuyos participantes (en este caso) son docentes de las escuelas del área Cushamen y miembros de la comunidad, la cual debería unir a su paso la mayor cantidad de escuelas, buscando de esta manera transmitir la esencia de los objetivos propuestos, sumando aún más fuerzas y personas para las ediciones siguientes.

La primera edición de la "correcaminata" unió la escuela Nº 59 con la sede administrativa regional, una distancia de 130 km ; en la segunda edición, realizada en la escuela Nº 8, el objetivo fue unir la cordillera con el mar, empresa que resultaba casi imposible ya que habría que recorrer nada más y nada menos que 800 km, pero era fundamental que sumáramos en esta edición a autoridades ministeriales, políticas, de ONG, y en ese gran esfuerzo que logró aún mayor trascendencia logramos ese propósito. Para la tercera edición pensamos en traspasar fronteras, unir países que comparten las raíces mapuches; para ello decidimos cruzar la cordillera y unir ARGENTINA Y CHILE en un abrazo de hermandad y vínculos culturales, por lo que nos dirigimos a Palena, uniendo 450 km .

El año próximo pasado se dirigieron los pasos de la "correcaminata" hacia la localidad de JUNÍN DE LOS ANDES, en la provincia del NEUQUÉN, recorriendo 500 km .

El participante que va cumpliendo la posta lleva en su mano un elemento con que se disputa uno de los juegos más tradicionales, el PALINKANTUM, también llamado "juego de la chueca" por los españoles, ya que en uno de sus extremos presenta una curvatura. Ese es el testimonio que se entrega a los pueblos, comunidades y autoridades, buscando concretar ese objetivo de sumar, sumar y sumar.

En este mismo orden en cada una de las escuelas del área que ha sido sede de los juegos se ha construido un "monolito en el que reza una frase de homenaje a las culturas tehuelches y mapuches, y ayuda a que cada miembro que se incorpore, sienta la necesidad de preguntarse de qué trata todo eso".

En definitiva, señalamos a continuación, cuáles son los juegos que hemos logrado rescatar en la actualidad y que son jugados por los niños con mucho entusiasmo y destreza:

Sacarle la cola al zorro

Es una especie de atletismo con vallas. Un niño lleva la cola de zorro colgada de su cintura. No debe dejarse atrapar. Los demás, a una distancia de 20 metros , esperan la orden de partida. Se realiza un circuito con obstáculos naturales a vencer: cuevas hechas con ramas para pasar reptando, zona en la que haya que saltar troncos, agua, etc. Gana el "zorro" si logra recorrer una distancia establecida previamente; ganan los "cazadores" si logran quitarle la cola antes de ello ocurra. Participan entre 20 y 30 niños.

Significado: la premisa religiosa de los pueblos amerindios dice: "NO SOMOS DUEÑOS DE LA NATURALEZA SINO PARTE DE ELLA". Los mapuches desarrollaron una cultura panteísta a partir de los fenómenos naturales (puesta del sol, tormenta), los elementos (agua fuego, piedra) y los animales y plantas, que son vistos como aspectos significativos de un sistema de interrelaciones. El zorro es un cazador en acecho y emboscada, a diferencia del puma, que caza por ataque directo de carrera, salto y potencia. En este contexto se explican fácilmente los estereotipos del zorro como encarnación de la astucia y el puma como encarnación de la fuerza física. Según la concepción mapuche, en la confrontación entre fuerza y astucia prevalece esta última. Volviendo al juego descrito, a pesar de que el niño "zorro" sea elegido por sus características ventajosas, no siempre resulta vencedor; los mapuches también creen que la astucia del zorro puede llevarlo a subestimar las condiciones de su rival, colocándolo en una situación de omnipotencia.

Yayaseis

Juegan seis personas agrupadas en tres parejas. Cada pareja corre transportando un tronco a distancia tal que se requiera desplegar gran resistencia, según las edades y las distancias a recorrer.

Significado: Los ganadores son premiados porque se los considera merecedores de hacer gala de su poderío físico. La fuerza y la resistencia física son aspectos muy valorados, ya que representan la posibilidad de subsistencia propia y de la tribu. No es casual la elección del número seis y de los pares. El número par es vital en la concepción mapuche. Se relaciona con la visión cósmica del equilibrio entre los contrarios, complementariedad entre equivalentes.

Pillmantun

Dos equipos de 8 a 10 jugadores, identificados con una vincha de color. Los jugadores de cada equipo, dentro de un círculo marcado en el suelo, se hacen pases entre ellos con una pelota similar a la de handball. Con ella tratan de tocar a un jugador del equipo contrario por debajo de la pierna, el cual va siendo eliminado. Se obtiene la posición de la pelota cuando los jugadores del equipo contrario hacen sus pases. En ningún caso la pelota puede salir del círculo.

Significado: se valora en este juego su gran dinamismo, a la vez que la capacidad de adaptación a las circunstancias que permanentemente modifican el campo de acción. Para ello es necesario agudizar y desarrollar reflejos y la velocidad. Se lo considera como la puesta en práctica del instinto de cacería del hombre.

Palin

Llamado "uño", "palincantun" o "juego de la chueca": consiste en una confrontación entre dos equipos de 10 o más jugadores cada uno, siempre que el número sea par. Se juega en una cancha rectangular de 100 metros x 60 metros aproximadamente, pero sin arcos. La línea de fondo de cada equipo es la meta que el contrario deberá alcanzar haciendo pases entre sí, de una pelota de cuero que antiguamente era de una madera muy dura similar a la de béisbol. Como detallábamos anteriormente, el elemento utilizado para trasportar la pelota es el uño, similar al palo de hockey. Tantas veces se alcanza la meta final, tantos goles a favor; si el equipo que marca está perdiendo, el tanto que se marca es restado al contrincante.

Todo este procedimiento se lleva a cabo en medio de un griterío que evoca manifestaciones de prácticas culturales, ceremonias y rituales: cabe destacar que en ese juego se necesita la autorización de los loncos "cabecillas" para comenzar.

Lo notable en este juego es que el que se lleva lo apostado o jugado es el equipo que pierde. La concepción mapuche de la fuerza o energía implica que el que la posee, como ganador, tiene en su posesión suficiente premio. Además, gracias al perdedor es consciente de ese vigor que le fue dado por los dioses y premiarlo es reconocerlo y agradecer.

Consideraciones finales

Es el objetivo de este proyecto continuar trabajando a fin de que en algún tiempo los juegos, que en la actualidad son muchos y variados, puedan ser practicados por los niños diariamente, y a partir de ello comiencen a vivenciar y a activar su identidad cultural, para que entre todos seamos lo que somos; en la identidad se agota la pertenencia, ser como nosotros. Y claro está que sólo saber de dónde venimos ayudará a saber hacia adónde vamos.

 

 

 
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