La presencia de la tecnología como uno de los determinantes clave de la configuración de la realidad social, impulsa a que el sistema educativo la incluya como contenido de aprendizaje. Pero esta imposición de la realidad está lejos de dar cuenta de su racionalidad, su estatus epistemológico y las ideas para describirla, de comprender de qué se trata y de convertirla en enseñable.
Dentro de este campo podemos incluir la educación tecnológica y la tecnología educativa. La educación tecnológica se refiere al conocimiento específico y socialmente significativo. En cambio, la tecnología educativa es el conjunto de tecnologías de gestión y de técnicas de actuación que utilizan las sociedades en determinados momentos históricos para difundir el conocimiento acumulado y socialmente significativo, desde la perspectiva de los grupos responsables de legislar, organizar y conducir.