educ.ar es el portal educativo de la Nación, destinado a ejecutar las políticas definidas por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología en materia de integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el sistema educativo.
El proyecto -iniciado en septiembre de 2000- fue relanzado en julio de 2003. Desde entonces, la labor de Educ.ar S.E. está enfocada fundamentalmente a auxiliar a docentes y directivos de instituciones educativas en la incorporación de las TIC en la práctica docente, a través de varias líneas de trabajo, entre otras:
Además, Educ.ar S.E. participa activamente en la gestión de la Campaña Nacional de Alfabetización Digital, que involucra a distintas dependencias del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.
En el marco de la Campaña de Alfabetización Digital del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, educ.ar está desarrollando la Colección educ.ar:
una colección de CD con contenidos digitales e interactivos, que son entregados en forma gratuita, por correo postal, a todos los docentes de la Argentina que los soliciten.
Desde el inicio de la colección, educ.ar entregó más de 500.000 CD de sus primeros títulos:
La Colección educ.ar apunta a ser una contribución a la capacitación continua de los docentes y presenta:
Este CD ofrece a los docentes información actualizada –y avalada por la comunidad científica– sobre el reconocimiento y las formas de atención de las distintas emergencias que pueden presentarse en la escuela.
Considerando que el socorrista es el eslabón entre la víctima y el Sistema de Atención de Emergencias, brindamos entonces pautas básicas sobre qué hacer y qué no hacer ante una situación crítica, mientras se espera la atención especializada.
El material, que se articula sobre la idea central de la prevención, se acompaña de ilustraciones y videos que muestran distintas maniobras de socorro, desde la atención y eventual traslado de las personas afectadas hasta la organización que promoverá una escuela más segura.
Los contenidos de este CD deben ser complementados con capacitación específica en socorrismo: las maniobras y destrezas descriptas en el material requieren ser practicadas. El ideal es que en cada escuela haya personal capacitado en primeros auxilios, ya que la primera ayuda en una emergencia puede marcar una diferencia crucial en la sobrevida -y en la calidad de vida- de una persona víctima de una lesión e enfermedad.
En este CD los docentes encontrarán:
A. Los llamados accidentes
Es frecuente que nos enfrentamos con una significativa tendencia a dudar de la siguiente premisa: los accidentes son siempre prevenibles.
Ciertamente, aunque la palabra accidente sugiera la ocurrencia de un suceso eventual, inesperado, un accidente no es producto del azar ni de la fatalidad. Tampoco ocurre voluntariamente, en el sentido de que se desee conscientemente producir un daño.
Si analizamos las diferentes situaciones a las que comúnmente llamamos accidentes, observaremos que en cada una de ellas la prevención hubiera sido posible.
Siempre que podamos identificar por lo menos una causa que condujo a la ocurrencia de un hecho potencialmente traumático -es decir, que puede producir una lesión- estaremos hablando de una cadena causal de hechos y circunstancias. Los hechos y circunstancias de esta cadena comprenden la suma de las conductas individuales y de las condiciones del medio. Lo que significa que la prevención es una tarea de la comunidad.
Por eso decimos que siempre existe una intervención positiva para evitar su ocurrencia o para mitigar las consecuencias. Esto no significa que, en el caso de las escuelas, las medidas a tomar deban limitar o coartar, por ejemplo, la natural expresión de los alumnos en su accionar dentro del ámbito escolar, sino que es posible detectar los riesgos que facilitan la producción de hechos que pueden derivar en una lesión e intervenir sobre ellos, aunque no podamos saber el momento exacto en que van a ocurrir ni la intensidad de los mismos.
Efectivamente, los llamados accidentes son siempre prevenibles. Reemplazar el uso del término accidente por el nombre del hecho ocurrido (por ejemplo: caída, quemadura, choque, etc.) ayudará a pensar en estas situaciones como previsibles, y por lo tanto prevenibles. Resulta indispensable reafirmar este concepto, para incorporarlo en el marco de una tarea colectiva cuya meta implica concretar la existencia de una escuela más segura.
B. La clasificación de los traumatismos
Lesión, trauma o traumatismo se define como el daño al organismo causado por su brusca exposición a concentraciones de energía que sobrepasan su margen de tolerancia, o factores que interfieren con intercambios de energía en el organismo.
En las escuelas suelen producirse lesiones (caídas, golpes, quemaduras, cortes) y otras situaciones médicas no traumáticas (desmayos, fiebre, convulsiones). Las causas de los traumatismos o lesiones se clasifican en intencionales y no intencionales. Los traumatismos o lesiones, a los que habitualmente llamamos accidentes, son provocados por causas no intencionales.
Dentro de este grupo se incluyen las lesiones por el tránsito, las caídas, las lesiones producidas en el ámbito laboral o en el domicilio y las que se producen en espacios recreativos y educativos. Las lesiones relacionadas con el tránsito constituyen aproximadamente el 50% de las lesiones no intencionales.
Por otro lado, dentro de los traumatismos por causas intencionales se agrupan los homicidios, los suicidios y otras violencias.
El esquema que se presenta a continuación pretende dar la dimensión del problema.
C. Las estrategias de prevención
Suele ocurrir que en las campañas preventivas se sobrevalore el papel de la información, creyendo que con el solo hecho de conocer los riesgos se pueden producir los cambios de comportamiento buscados.
Pero la sola información no basta: el conocimiento de los riesgos no es suficiente para que se opte por una vida saludable. Se llega a cambiar a través de un proceso que brinde los conocimientos, ofrezca las herramientas y logre la motivación que lleve al sujeto a incorporar el comportamiento deseado al repertorio de sus conductas habituales.
Las mejores estrategias son las que contemplan la elaboración de nuevas leyes o el refuerzo en el cumplimiento de las existentes, la educación masiva o focalizada de la población, la modificación de comportamientos específicamente relacionados con la ocurrencia de lesiones, los cambios en el diseño de los productos y las reformas y conservación del buen estado del medio físico. La prevención es la acción más importante a desarrollar. En el ámbito escolar esto puede significar llevar adelante acciones tales como: la elaboración de normas consensuadas de convivencia, la detección de los riesgos edilicios -para eliminarlos o para evitar exponerse a ellos-, la incorporación del tema de la seguridad como una cuestión prioritaria para la rutina escolar, entre otras.
Como ya vimos, siempre podemos intervenir positivamente, pero si las acciones de prevención no han sido llevadas a cabo y, consecuentemente, se produce un daño, entonces es necesario dar una respuesta específica y rápida. Las emergencias siempre influyen negativamente en la vida de las personas. Aunque no tenga una lesión visible, debemos asegurarnos de que la persona afectada reciba la atención adecuada.
D. Los números a tener en cuenta
Como vimos, las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de muerte para todos los grupos de edad. Los traumatismos son la primera causa de muerte por debajo de los 45 años de edad, y provocan mayor impacto en la salud de la comunidad que el sida, el cáncer de mama o la meningitis.
Es importante señalar que, aun cuando las enfermedades cardiovasculares y el cáncer se curen definitivamente, las muertes por causa traumática seguirán incrementándose porque están ligadas al avance tecnológico.
Por otra parte, el 50% de las personas que fallecen por infarto agudo de miocardio y el 60% de las muertes por trauma ocurren en la etapa prehospitalaria, es decir, en el domicilio o en la vía pública, antes de que el afectado acceda a un centro asistencial. Por este motivo, la American Heart Association considera que la comunidad es la primera unidad coronaria. Para nosotros la comunidad es, además, la primera unidad de cuidados intensivos para las personas que sufren otras emergencias.
E. El socorrismo básico
Cuando se produce una emergencia con víctimas numerosas (explosiones, derrumbes), el primer socorro es prestado por las personas que se encuentran ocasionalmente en el lugar. En general, estas personas carecen de entrenamiento. En el caso de las emergencias cotidianas, ya sean cardiovasculares (paro cardíaco) o traumáticas (colisiones de tránsito, caídas, golpes, etc.), ocurre lo mismo.
Por esto es indispensable la capacitación en socorrismo básico.
Socorrismo es la organización y el adiestramiento para prestar ayuda en caso de enfermedad. En la medida en que la comunidad cuente cada vez con más socorristas básicos, la respuesta inmediata a las personas víctimas de una emergencia será más eficiente y permitirá el máximo de posibilidades de sobrevida.
El socorrista es el eslabón entre la víctima y el sistema de emergencia. En esto radica la importancia de conocer las técnicas y maniobras básicas de resucitación cardiopulmonar (R.C.P.), la activación de la cadena de la vida, la administración de los primeros auxilios y la forma de comportarse en situaciones de desastre.
La acción de una comunidad entrenada y la intervención de los sistemas sanitarios y de rescate determinan la posibilidad de una adecuada sobrevida y permiten mitigar las consecuencias que producen las lesiones.
Si usted sabe qué hacer y cómo brindar la asistencia inicial a un lesionado:
Si usted, en cambio, no sabe qué hacer en una emergencia, es probable que:
Es un placer y un honor para educ.ar participar de esta manera en las tareas educativas que docentes y alumnos realizan todos los días. Confiamos en que estos aportes les sean de utilidad y esperamos acompañarlos en este camino.
Para cualquier consulta o comentario, pueden enviarnos un mail a educardigital@educ.gov.ar